septiembre 2026
Historia del GLP: de un descubrimiento a nuestra vida diaria
El GLP está presente en millones de cocinas, hogares, negocios y vehículos alrededor del mundo. Pero, ¿alguna vez te has preguntado de dónde viene y cómo pasó de ser un descubrimiento a convertirse en parte de nuestra vida cotidiana?

Todo comenzó con una curiosidad
El Gas Licuado de Petróleo (GLP) es una mezcla de propano y butano que puede almacenarse en estado líquido bajo presión, lo que facilita su almacenamiento y transporte. Pero su historia comenzó mucho antes de que llegara a nuestras cocinas.
A comienzos del siglo XX, el químico estadounidense Walter Snelling estudiaba los componentes de la gasolina cuando observó que algunos de ellos, entre ellos el propano y el butano, se evaporaban con facilidad. Lo que parecía un problema terminó convirtiéndose en una oportunidad: Snelling encontró una forma de separar estos gases y almacenarlos bajo presión en estado líquido.
De experimento a combustible
A partir de entonces comenzaron a aparecer nuevos usos para el GLP. Su facilidad para almacenarse, transportarse y utilizarse hizo que poco a poco dejara de ser una novedad y se convirtiera en una alternativa energética.
Durante la segunda mitad del siglo XX, su uso se extendió a diferentes lugares del mundo; además, la crisis del petróleo de 1973 impulsó la búsqueda de nuevas alternativas energéticas y favoreció el desarrollo de infraestructura para producir, almacenar y distribuir GLP.
Con el paso de las décadas, su presencia continuó creciendo hasta convertirse en un combustible utilizado en hogares, restaurantes, industrias, agricultura y transporte.
Más de un siglo después
Lo que comenzó como una forma de aprovechar ciertos componentes de la gasolina, terminó dando lugar a un combustible con aplicaciones muy diferentes. Hoy, cuando encendemos una cocina y vemos aparecer una llama azul, probablemente no pensamos en toda la historia que existe detrás.
Sin embargo, ese gesto cotidiano es parte de una historia que comenzó hace más de un siglo y que continúa evolucionando junto con las necesidades energéticas del mundo.
El GLP forma parte de la vida energética del Ecuador desde hace más de cinco décadas. En los años 70, la empresa petrolera estatal asumió su abastecimiento e importación, mientras el consumo del combustible crecía bastante rápido principalmente en los hogares. Con el paso de los años, las importaciones se convirtieron en una parte habitual del suministro nacional.
Vepagas, ve por lo que más importa.

